Nací hace 28 años en Montevideo, Uruguay. A los 6 años volví de la escuela y le dije a mi madre que quería ser profesora de matemática. En el medio pasaron miles de cosas, pero al final lo logré. Disfruto un montón de la docencia, pero después de años estudiando y trabajando, aprendí que lo que realmente me apasionaba era viajar.

La primera vez que viajé en serio fue a Cuba, hace casi 10 años. Y ese fue el principio de todo. En los años siguientes me dediqué a hacer viajes cortos -y no tan cortos- a Europa, Estados Unidos y algunos países de Sudamérica. Pero siempre con una fecha de vuelta fija, sabiendo que en Uruguay me esperaba un trabajo, responsabilidades y un montón de adolescentes deseosos de aprender el Teorema de Pitágoras (?)

Demente en estado puro, Nueva Zelanda 2018

Justamente en uno de esos viajes tuve el primer click. El 29 de diciembre de 2015 me fui a Chile sin ningún plan, sin conocer a nadie, con un contacto remoto que terminó siendo alucinante y con 40 días por delante para dejarme fluir. En ese mes y monedas descubrí una manera diferente de viajar, y empecé a coquetear con la idea de un día no sacar pasaje de vuelta.

La visa Work & Holiday para Australia me abrió esta posibilidad: era mi chance de finalmente viajar con un pasaje de ida y no saber que pasaría después. Así que acá estoy, a punto de terminar mi primer año de trabajo (con algunas interrupciones, je) y planificando el viaje por el sudeste asiático.

En este blog iré compartiendo mis experiencias, fotos y reflexiones sobre los viajes que vendrán y también de los que ya pasaron, que tanta cosa me enseñaron.

Franca